Las Hormonas Esteroideas

En los mamíferos existen principalmente tres órganos endocrinos que se especializan en la producción de hormonas esteroides: la corteza de las glándulas suprarrenales, el ovario y el testículo. Durante la gestación la placenta es considerada una fuente adicional para la síntesis de esteroides.

La capacidad de las células especializadas para la biosíntesis de esteroides es determinada por la presencia y actividad de complejos enzimáticos codificados en genes de expresión específica. El nivel de expresión de cada enzima varia dependiendo de tres características:

-La expresión celular y/o tisular que es determinada durante la etapa embrionaria de diferenciación celular.

– La expresión basal en ausencia de cualquier tipo de estimulación hormonal.

– La expresión regulada por señales hormonales.

Cada una de estas características representa la funcionalidad de elementos que regulan diferentes genes.

De la molécula del colesterol (C-27) se sintetizan todas las hormonas esteroides, las células específicas en los tejidos pueden sintetizar colesterol a partir de acetato, o bien pueden movilizar esteres del colesterol intracelular, o importar lipoproteínas del plasma; cerca de 80% del colesterol celular proviene de las lipoproteínas circulantes.

A partir del colesterol se sintetiza la pregnenolona, la primera sustancia esteroide y precursora de todas las moléculas esteroides endógenas. El proceso se realiza por tres diferentes enzimas, sin embargo una sola proteína cataliza la reacción completa. Esta proteína enzimática es la misma en todos los tejidos que forman esteroides, se localiza en la membrana interna de la mitocondria, y se conoce con el nombre de Citocromo P450scc.

Una vez iniciada la síntesis de hormonas esteroides, los productos finales dependen de las diferentes enzimas que se expresen en el tejido específico, formándose así las cuatro clases principales de esteroides conocidos: glucocorticoides, mineralcorticoides, andrógenos y estrógenos .

Los procesos de biosíntesis han sido descritos principalmente en glándulas suprarrenales, ovario, testículo y placenta, y a todos los tejidos que tienen la capacidad de transformar colesterol en alguna clase de hormona esteroide se les denomina tejidos esteroidogénicos.

El mecanismo de difusión de las hormonas esteroides a un órgano diana depende del complejo entre la proteína que lo transporta por el plasma y el receptor intracelular, así como la permeabilidad de la membrana a cada uno de los esteroides.

La mejoría de la memoria espacial por dihidrotestosterona (DHT), andrógeno no aromatizable, evidencia una acción cognitiva directa, independiente de testosterona. Lo cierto es que varones con hipogonadismo hipogonadotrófico idiopático demuestran alteración de la habilidad espacial y de la memoria para la información verbal y visual, y la atención espacial.

Estas perturbaciones cognitivas y neurológicas y las anormalidades cerebrales morfológicas observadas podrían deberse a diferencias de los esteroides sexuales cerebrales (neuroesteroides).

Nuevas investigaciones sugieren además que las enzimas de la familia aldoketoreductasa 1C son muy activas en el tejido graso visceral y subcutáneo y pueden inactivar la dihidrotestosterona (DHT), el andrógeno de mayor potencia, especialmente en adipocitos maduros. Estos estudios apoyan la hipótesis de que a mayor grasa corporal total hay mayor conversión de andrógenos a estrógenos y mayor inactivación de DHT, lo que favorecería el desarrollo de hipogonadismo descrito en sujetos obesos.

Comparte:
EnglishFrenchSpanish
Info. ContactoCuestionarioLlamar