Importancia de la proteína transportadora

En el varón sano, el 90% de la testosterona circulante es segregada por las células de

Leydig del testículo y el 5-10% restante por las glándulas suprarrenales. Pero los

esteroides adrenales contribuyen muy poco a la función testicular.

La testosterona es una hormona lipofílica, por lo que, en sangre, el 98% se transporta

unida a proteínas, y sólo el 2% de forma libre, que es la porción biológicamente activa. Una proporción importante de la testosterona circulante, aproximadamente

el 60%, va ligada firmemente, con alta afinidad, a la globulina transportadora de

hormonas sexuales (SHBG),sus valores normales son: Varón: 11 – 80 nmol/L ó (11 – 80 nmol/L) y en la Mujer: 30 – 135 nmol/L ó (30 – 135 nmol/L), producida, mayoritariamente, por el hígado, aunque también otros organos la producen a nivel local.

Los estrógenos aumentan su producción y la testosterona disminuye la síntesis (retrocontrol negativo) ya que esta proteina tiene afinidad por ambas hormonas, que circulan por el torrente sanguíneo, unidas a ella lo que impide su rápida degradación, la unión con la testosterona es más fuerte, siendo la afinidad por los estrógenos menor.

La otra porción, estimada en el 38%, lo hace unida laxamente a la albúmina. Esta baja

afinidad permite que la testosterona se libere fácilmente en los capilares para pasar al

interior de las células de los órganos diana.

De ahí surgió el concepto de testosterona biodisponible, la que origina mayor acción hormonal, y que está constituida por la suma de la porción de la testosterona libre más la unida a la albúmina.

Los niveles plasmáticos de SHBG aumentan por el estímulo de las hormonas tiroideas y los estrógenos y disminuyen en presencia de altas concentraciones de andrógenos, glucocorticoides, hormona de crecimiento e insulina.

Las mayores concentraciones de SHBG en mujeres que en hombres está explicado por el feedback positivo de los estrógenos y el la regulacion negativa de los andrógenos.

La regulación positiva de la tiroxina es por transcripción dado que la tiroxina aumenta la producción de SHBG y los niveles de ARNm en el hepatocito.

Dado que las hormonas tiroideas inducen la síntesis de la globulina ligadora de esteroides sexuales, en presencia de un hipotiroidismo hay un descenso de esta globulina y está aumentada en el hipertiroidismo.

La concentración de SHBG condiciona la cantidad de esteroides sexuales libres circulantes. Su descenso determina un aumento de la fracción libre tanto de estrógenos como de andrógenos.

Es decir que los niveles subnormales de hormonas tiroideas originan una reducción de la SHBG con lo cual aumenta la testosterona libre y aumenta también su depuración periférica. Se produciría un aumento de la testosterona libre y de conversión de androstenediona a testosterona. De esta forma, se incrementa el sustrato para la formación de estrona que constituye un factor agregado en contra de la foliculogénesis normal. Todo esto explica que mujeres con hipotiroidismo presenten signos de hiperandrogenismo.

Por lo tanto, las modificaciones en las concentraciones de esta globulina ejercen un efecto modulador sobre la actividad biológica de los esteroides sexuales plasmáticos.

La obesidad en los hombres se asocia con una reducción en la testosterona total y en los niveles de SHBG.

En el Massachusetts Male Ageing Study, los hombres que eran obesos al inicio y durante el seguimiento, bien medidos por IMC o bien por obesidad central (circunferencia de la cintura o índice cintura-cadera), tenían un mayor descenso en la testosterona total, libre y en la SHBG comparado con los hombres que nunca se habían clasificado como obesos.

Los factores patogénicos que se relacionan con esta reducción en los niveles de testosterona en la obesidad son la disminución de la capacidad de unión de la SHBG, la reducción en la amplitud de los pulsos de LH y la hiperestrogenemia.

En el hombre hipogonádico o con testosterona baja, la incidencia de diabetes mellitus tipo 2 aumenta. Por eso, cuando se inyecta testosterona al paciente hipogonádico, mejora la hiperglucemia. En la mujer, los niveles altos de estradiol estimulan la producción de SHBG, salvo cuando existe resistencia a la insulina en cuyo caso la SHBG baja.

Hay otras situaciones clínicas, como la edad o las alteraciones hepáticas, tratamiento con algunos fámacos antiepilépticos, en las cuales ocurrirá una alteración en la producción de globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG)

Aproximadamente, el 80% de la DHT circulante es producida por la conversión periférica de testosterona libre, y el 20% es secretada directamente por los testículos.Tanto la testosterona como la DHT se fijan al mismo receptor androgénico y sus efectos se complementan entre sí. Pero la DHT posee una mayor afinidad por el receptor, unas seis a diez veces más. Luego, la DHT es un andrógeno más potente que la testosterona.

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