Hipogonadismo y su frecuencia

Dos de cada cinco pueden hombres padecer hipogonadismo.

El hipogonadismo es un término para denominar el déficit de testosterona libre en sangre, para producir esperma ó ambos y sus síntomas son variados, y en ocasiones fácilmente camuflables con otros signos de otras enfermedades. Los primeros síntomas más notables son cansancio, fatigabilidad, y pérdida de energía vital. Según el Dr. Ángel Cunill, médico especialista en salud masculina y director Clínica Andrológica de Madrid, “lo primero que hay que hacer es controlar las enfermedades acompañantes, la obesidad, el alcoholismo,consumo de cannabis etc., la administración de fármacos y el consumo de anabolizantes sin control médico”. Una vez que se han controlado estos factores, se procede a realizar unas pruebas médicas para ver si se puede suministrar una terapia de reemplazo con testosterona bioidéntica (TRT), ó terapia hormonal sustitutiva. La duración del tratamiento depende de varios factores, según nos explica, como:

  • Edad del paciente
  • Enfermedades que padezca
  • Consumo de fármacos
  • Grado de obesidad
  • El estado del eje hipotálamo-hipofisiario-gonadal

Pero “generalmente con tratamientos de duración entre 3 y 6 meses es suficiente para solucionar el hipogonadismo”, dependiendo de su origen orgánico o funcional, afirma.

Los factores de riesgo para el hipogonadismo incluyen:

  • Síndrome de Kallmann
  • Testículos no descendidos en la infancia
  • La infección viral llamada paperas que afecta los testículos.
  • Lesiones de testículos
  • Tumores testiculares o hipofisarios
  • VIH / SIDA
  • Síndrome de Klinefelter
  • Hemocromatosis
  • Antecedentes de quimioterapia o radioterapia.
  • Apnea del sueño sin tratamiento
  • Exposición a exoestrógenos

¿En qué consiste el tratamiento para el hipogonadismo?

El Dr. Ángel Cunill explica que “Las clases más comunes de terapia de testosterona son inyecciones de acción prolongada ó geles. Antes de prescribir estos tratamientos opcionales para reemplazar a la testosterona, se abordarán los signos y síntomas de la baja testosterona, como la fatiga extrema, depresión, falta de deseo sexual, pérdida de masa muscular, grasa en el abdomen y aumento de peso. Además los geles y parches no siempre son bien tolerados y difícilmente se pueden adaptar a las necesidades individuales. Los tratamientos inyectables se pueden variar tanto en frecuencia como en cantidades, siendo lo más común cada dos o tres semanas. También existen presentaciones inyectables trimestrales, siempre se debe considerar, si el paciente desea preservar su fertilidad, ya que en ese caso se debe poner el énfasis en estimular la hipófisis.”

Para tratar de prevenir el hipogonadismo, se aconseja llevar un estilo de vida sano, evitar la obesidad, no consumir anabolizantes, practicar ejercicio, revisar la medicación que habitualmente se toma, ya que hay algunos medicamentos que afectan y se pueden cambiar por otros que no tengan ese efecto indeseado etc.

Es realmente importante controlar el tema ya que el hipogonadismo en muchas ocasiones resulta ser causa de serios problemas sexuales. “Se ha comprobado que alrededor de un 20 por ciento de los varones sufre esta disfunción en algún momento de su vida y solo en un 25 por ciento es atribuible a causas psicológicas”, en el resto de las causas, suele estar implicada la testosterona libre.

El principal efecto que produce tener la testosterona baja o hipogonadismo sobrevenido en la edad adulta, es que el paciente sufre mayor agotamiento físico, pérdida de la líbido, problemas de erección, acumulación de grasa en zonas abdominales, dificultad de concentración y cansancio generalizado.

Nos hemos dado cuenta de que muchos pacientes se acaban desesperando por no encontrar una solución a los problemas no sólo sexuales sino de fatiga y desarrollo físico. La testosterona es una hormona que afecta a otros aspectos de la vida más allá de la sexual y por lo tanto debe tener su tratamiento adecuado. La testosterona baja es una enfermedad y como tal se puede tratar. Se trata de un concepto muy extendido en otros países como Estados Unidos, que hace un seguimiento de la hormona masculina, habitualmente.

La clave del éxito de la clínica se basa en el grado de especialización. Se centra en la testosterona. Empieza con un exhaustivo seguimiento médico, y unos análisis de sangre, cuya muestra debe extraerse antes de las 10 de la mañana, en que la secreción de la hormona es mayor, si se extrae, por la tarde puede dar falsos valores, a la vista de los resultados, nos centramos en los niveles de testosterona libre para observar en qué rango se encuentra,así mismo evaluamos las otras hormonas que pueden estar implicadas.

Generalmente los pacientes que acuden a nosotros ya vienen después de haber probado todo tipo de soluciones a sus problemas, incluidas la Viagra y otras pastillas. Con un rápido análisis nos centramos en los niveles de Testosterona libre. Existe una tabla que indica si estás por encima, dentro, en la media o en el límite. Una vez analizada la sangre y con los resultados procedemos a aplicar el tratamiento adecuado a base de inyecciones de testosterona que se dispensan sólo con receta médica en la farmacia.

El factor médico es importante ya que todo el proceso está supervisado por el especialista. Desde la extracción de sangre, el análisis en un laboratorio clínico y luego la prescripción y seguimiento. El tratamiento tiene una duración media aproximada de 3 meses, y el efecto de cada inyección alcanza las 3 semanas aproximadamente, pudiendo administrarse en la propia clínica, o en caso de pacientes que residan a una distancia alejada, se envía por correo. El efecto es casi inmediato.

Y es que la Testosterona no es un problema que afecte sólo a la vida sexual ni a los mayores. Existe un porcentaje elevado de jóvenes varones de entre 25 y 35 años que ven como además de esa pérdida de la libido, su cuerpo no se tonifica por muchas horas de gimnasio que van, o cómo se agotan con mayor facilidad. Incluso para mayores de 40 años se tiende a confundir los síntomas con “cosas de la edad o ansiedad” cuando son problemas perfectamente tratables.

En una investigación,realizada por el endocrinólogo Michael Irwig de la universidad George Washington, publicada el 1 de julio de 2015 en el Journal of Sexual Medicine, que involucró a 200 hombres adultos, de entre 20 y 77 años, con una edad promedio de 48 años, que fueron referidos por niveles límite de testosterona total entre 200 y 350 ng / dL. La información recopilada incluyó datos demográficos, historias clínicas, uso de medicamentos, signos y síntomas de hipogonadismo y evaluaciones de síntomas depresivos y / o un diagnóstico conocido de depresión o el uso de un antidepresivo.

La depresión y / o los síntomas depresivos estuvieron presentes en el 56 por ciento de los sujetos. Además, una cuarta parte de los hombres en el estudio tomaban antidepresivos y que los hombres tenían altas tasas de obesidad y bajas tasas de actividad física. Los síntomas más comunes fueron la disfunción eréctil, disminución de la libido, menos erecciones matutinas, baja energía y trastornos del sueño.

Si bien se necesita más investigación en esta área de estudio, los investigadores estiman que los médicos deben considerar la detección de depresión y síntomas depresivos, el sobrepeso y los factores de estilo de vida poco saludables en hombres que son derivados para el cuidado especializado por hipogonadismo potencial, concluye.
Si tomamos las cifras anteriores como limites aproximadamente, un 20 % de la población masculina, padece esta enfermedad y más de la mitad de los afectados lo ignora…y solo un porcentaje mínimo se encuentra tratado.

En 2010 en un estudio realizado por Gil y Jabaloyas en España,concluyen que:
Existe una sólida base experimental que demuestra que la testosterona juega un papel fundamental en la fisiología de la erección, tanto a nivel central como periférico.
La determinación sistemática de testosterona sérica en los pacientes que consultan por disfunción eréctil es altamente recomendable, ya que la terapia de reemplazo con testosterona (TRT) permite, en una proporción de pacientes, mejorar las erecciones y el deseo sexual. Además, la TRT puede mejorar el resto de síntomas del sindrome de disfunción erectil y aumentar la eficacia de los inhibidores de la PDE5(tipo viagra) cuando éstos no son eficaces como monoterapia.

 
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