Colesterol alto y Disfunción eréctil

Colesterol alto y Disfunción eréctil

-Resumen:

La relación de la disfuncion erectil y el colesterol alto, es porque este último se acumula en las arterias del pene en conjunto con otras grasas, lo que limita el paso de la sangre, se bloquea el espacio que tiene para que la sangre llene los cuerpos cavernosos del pene y se consiga una erección firme.

-Desarrollo:

La erección está basada en el sistema circulatorio, ya que la erección se produce cuando los cuerpos cavernosos del pene se llenan de sangre, por lo que si el estado de los vasos sanguíneos y las arterias no es bueno, la erección no será la adecuada ya que no se logrará la circulación de sangre necesaria.

Por lo que es fácil determinar de que si hay algún trastorno de tipo vascular, se puede ver afectado todo el proceso de la erección, con una reducción en el flujo de sangre del pene e impidiendo que la erección sea lo suficientemente fuerte y duradera para concretar una relación sexual normal.

-Grasas que se deben evitar:

Ácido Palmítico:

Aunque no haya visto el ácido palmítico en las etiquetas de los ingredientes de los alimentos. Esto se debe a que si el aceite de coco o el aceite de palma están entre los ingredientes y es muy posible que el alimento tenga ácido palmítico y no se etiquete y solo dice «aceites vegetales».

Este ácido graso se encuentra en productos de origen animal y algunos aceites vegetales.

Entonces, ¿qué es el ácido palmítico y cuáles son sus posibles efectos sobre la salud?

El ácido palmítico es una grasa saturada. Se encuentra naturalmente en algunos productos de origen animal como carne y productos lácteos, así como en aceites de palma y coco.

Debido a que estos dos aceites se usan con frecuencia en los alimentos procesados, es posible que esté recibiendo más ácido palmítico de lo aconsejable, en su dieta sin siquiera darse cuenta.

Actualment es obligatorio, ponerlo en las etiquetas y basta leerlas para rechazar los productos que lo contienen.

Aproximadamente una de cada cuatro muertes en los Estados Unidos cada año se debe a una enfermedad cardíaca. Es la principal causa de muerte tanto para hombres como para mujeres.

Factores como la obesidad, la falta de ejercicio y el tabaquismo pueden aumentar su riesgo de enfermedad cardiovascular.

Desafortunadamente, parece que la evidencia sugiere que el ácido palmítico, también es un factor de riesgo.

Las grasas saturadas, que se encuentran en alimentos de origen animal, están asociadas con efectos perjudiciales para la salud, pero las grasas no saturadas como las que se encuentran en los alimentos vegetales y los pescados grasos no lo son.

Las grasas no saturadas  tienen efectos beneficiosos para la salud e incluso se usan en el tratamiento de las enfermedades cardíacas y la diabetes.

Los ácidos grasos poliinsaturados y los ácidos grasos omega-3, que tienen estructuras similares, se usan para tratar los niveles altos de colesterol en la sangre y pueden ser efectivos para prevenir la diabetes

 Las Grasas Trans:

Las grasas trans se obtienen modificando químicamente aceites vegetales. Para la industria alimentaria tienen grandes virtudes.

 

Por un lado, se pueden reutilizar un gran número de veces sin que se deterioren, por lo que las emplean muchos establecimientos que ofrecen alimentos fritos – el ejemplo más típico son las cadenas de comida rápida.

Y por otro, mejoran la presentación, y en algunos casos la textura y el sabor, de los alimentos – el ejemplo típico lo ofrece la bollería industrial; productos que quedarían aceitosos si se elaboran con grasas líquidas a temperatura ambiente quedan más presentables cuando se elaboran con grasas trans.

Más presentables sí, pero menos saludables: un estudio detectó hace dieciséis años que las grasas trans elevan el nivel de colesterol LDL (o colesterol malo) en la sangre.

Desde entonces, y especialmente en los últimos diez años, decenas de estudios han confirmado el efecto perjudicial de las grasas trans sobre el colesterol.

Es importante conocer las grasas trans porque las dietas ricas en estas grasas tienen una relación directa y probada con los niveles de colesterol LDL y, por tanto, con el riesgo de enfermedades coronarias.

En la actualidad los productos que se venden en los supermercados de Estados Unidos deben indicar ya cuántas grasas trans contienen.

Ninguna medida similar, si tan sólo la de indicar el contenido de grasas trans en las etiquetas de los alimentos, ha prosperado por ahora en España. Muchos alimentos tienen un volumen de información importante en las etiquetas y la mayoría de la gente no la lee y no condiciona su decisión de compra.

Bruselas, sin embargo, no piensa lo mismo: la Comisión Europea tiene previsto introducir nuevas normas de etiquetado de alimentos proximamente y no se descarta que las nuevas etiquetas deban indicar el contenido de grasas trans.

Por ahora, a falta de una información más transparente, los consumidores pueden deducir si un producto tiene grasas trans leyendo la lista de ingredientes. Si contiene aceites (o grasas) vegetales parcialmente hidrogenados, entonces contendrá grasas trans, ya que se obtienen añadiendo hidrógeno a aceites vegetales. .

-Conclusiones

También contienen grasas trans, en este caso de origen natural, alimentos de origen vacuno y ovino como algunas carnes y quesos, ya que estas grasas se producen de manera natural en el organismo de los rumiantes. Eliminarlas completamente de la dieta no es factible, aunque sí deberían eliminarse en la elaboración de determinados productos.

Aproximadamente el 3% de las calorías que consume la población española procede de grasas trans, una cantidad que supera el 1% recomendado por la Asociación Americana del Corazón.

El problema del etiquetado no puede resolverlo España, sino que se requiere una normativa europea. Podemos imponer normas más estrictas a nuestros productores, pero no podemos vetar la entrada de productos de otros países.

El resultado, es que «solo la industria sabe cuántas grasas trans hay en los alimentos». Dinamarca fué el primer país europeo que ha antepuesto la salud de los consumidores a los intereses de la industria y desde el 2003 tiene una ley que limita los niveles de grasas trans que pueden contener los alimentos procesados.

 

fuente: www.dietetika.com

 
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